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Nuestra Ayuda Viene de Ti

En esos días del apagón en Venezuela, Dios una vez más mostró su poder, gloria y misericordia. Una tarde recibo una llamada de un número desconocido y era una prima que no vive en Caracas pero estaba aquí, pidiéndome quedarse en mi casa porque no tenía dinero ni manera de llegar a la suya. Le dije que si, le expliqué como llegar lo más cerca posible, hasta donde alcanzara su dinero y luego caminara para terminar de llegar.

Esta conversación la tuvimos a las 5:30 p.m., y a las 7:30 p.m. aún no había llegado y de repente se fue la luz. Entré en angustia porque no había ninguna manera de comunicarme con ella, no había señal telefónica, (igual ella no tenía celular, pero podía llamar a la persona del teléfono donde llamó), ella no conoce muy bien Caracas, todo estaba muy oscuro, en fin eran muchas situaciones adversas. Estuve en la ventana de mi casa como por una hora esperando a ver si llegaba, pero nada.

Mi esposo comenzó a orar y le decía al Señor que nos permitiera saber de ella. Mi celular estaba sobre mi cama sin señal telefónica, y de repente se enciende y suena, y era mi prima diciéndome que había logrado irse a su casa de manera milagrosa, al instante se cayó la señal y no pude hablar más, el celular quedó como al principio sin nada de servicio.

Vimos la respuesta de la oración de mi esposo, Dios le dio señal a mi celular de manera milagrosa, ella pudo encontrar a alguien que le facilitara una llamada a pesar de que tampoco tenía servicio pero la llamada si se logró, y pudo irse a la zona donde vive que es bien retirado de Caracas en un autobús que estaba ofreciendo el servicio gratis por esa noche de apagón.

Realmente vi la mano de Dios en su cuidado y protección, obrando sobrenaturalmente.

Rosana Peñalver
Caracas, Venezuela
Marzo, 2019