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Él Cuida de Nosotros

Durante algunos días del mes de marzo tuve la oportunidad de servir fuera de Venezuela junto con un equipo de hermanos. Normalmente en medio de estos viajes no tengo ocasión de comunicarme con mi familia, pues no hay facilidades para esto en la nación a la cual visitamos. Como este no es el primer viaje que hago bajo esta condición, ya estaba preparado para la incomunicación.

Una parte del grupo que llegó un par de días después, se habían enterado de la falla en el servicio eléctrico que estaba afectando a Venezuela en esos días. De inmediato me hicieron saber de esta situación que estaba generando mal funcionamiento de los servicios básicos y caos.

Mi esposa y mis hijos estaban en Caracas viviendo esto y yo ni siquiera podía comunicarme con ellos. No podía hacer nada, no podía resolver, no podía ayudar y todo eso no sólo me generó impaciencia sino angustia.

Después de reconocer que estaba de manos atadas, entendí que lo mejor que podía hacer y que debí haber hecho desde el principio era interceder por ellos y entregarlos en las manos de nuestro Padre Celestial, pues Él los puede cuidar mejor que yo, mucho mejor que yo. Mi Señor me dio paz, vine a Él y me abrazó.

Cuando por fin pude hablar con mi familia, confirmé que estaban bien, que siempre estuvieron bien aún en medio de las fuertes dificultades de esos días convulsos. Nunca tuve que angustiarme, no era necesario afanarme pues mi Dios tenía cuidado de ellos.

Sigue el Señor pacientemente enseñándome a descansar y confiar en Él.

Pastor Néstor Blanco
Caracas, Venezuela
Marzo, 2019