Nuestro Blog

El Cuida de nuestras cosas

Para nadie es un secreto los problemas de electricidad por los que atraviesa Venezuela, aunque hay días más difíciles que otros, siempre poder ver la mano del Señor obrando.

En el apagón de los primeros días de Marzo luego de tantas horas sin electricidad comencé a preocuparme por las proteínas que tenía congeladas, pues no quería perderlas. Así que hice lo único que estaba a mi alcance hacer, orar y creer que Dios podía preservar mis alimentos, y así fue, mi congelador jamás perdió el frío y mis proteínas se mantuvieron congeladas. Dios fue bueno conmigo y solo Él pudo hacer que eso sucediera.

Wendy de Blanco
Caracas, Venezuela
Marzo, 2019